Industrial port and container yard

Por: Departamento de Investigación y Proyectos*

Con la finalidad de contribuir al debate sobre la nocividad de las restricciones al comercio en el país, el Departamento de Investigación de la Cámara de Comercio de Guayaquil elaboró un estudio para determinar cuál fue el impacto de las salvaguardias sobre las importaciones de bienes de capital, y su consecuente efecto sobre la producción del país. Es decir, cómo las salvaguardias afectaron el crecimiento de la economía durante su periodo de vigencia.

Antecedente

En el año 2015 la economía ecuatoriana entró en recesión. Factores externos como la apreciación del dólar y la caída del precio del petróleo contribuyeron al deterioro de la economía que había incrementado su dependencia del gasto público. Dicha apreciación ocasionó una pérdida de competitividad que deterioró la balanza comercial. Para mitigar esta pérdida en las exportaciones, el Gobierno implementó una serie de medidas para restringir la salida de divisas de la economía ecuatoriana.

Es así que el Gobierno decidió restringir inicialmente las importaciones imponiendo salvaguardias del 7% y 21% a Perú y Colombia respectivamente. Posteriormente, en marzo de 2015, se impusieron salvaguardias a nivel mundial para un tercio de los productos importados. Las sobretasas arancelarias, fueron del 5%, 15%, 25% y 45% dependiendo del tipo de producto. Estas últimas se mantuvieron en vigencia por más de dos años hasta mayo de 2017.

Desde el punto de vista contable, la medida fue “efectiva”. El encarecimiento de las importaciones redujo las compras al exterior y, en consecuencia, la salida de divisas. De hecho, las salvaguardias le significaron al Gobierno una recaudación de más de $1,640 millones en total. Sin embargo, no se tomó en cuenta los efectos adversos que esta medida tendría en la economía del país.

En primer lugar, este tipo de políticas afectó negativamente el nivel de vida de los ciudadanos, encareciendo la canasta de bienes importados relativo a la canasta producida localmente. Segundo, la capacidad de producción de las empresas se redujo ante la escasez de bienes de capital importados. Ecuador, no produce suficientes bienes de capital, por lo que es imperativo que las empresas puedan importar para poder producir eficientemente.

Uno de los mecanismos por el cual las salvaguardias y cualquier otro arancel afecta a la producción, es el encarecimiento de los bienes de capital que restringe la capacidad de producción de las empresas a través de la menor acumulación de capital. El Gráfico 1, muestra cómo a partir de la imposición de las salvaguardias, las importaciones de bienes de capital cayeron junto con el Valor Agregado Bruto (VAB) no petrolero.

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El Estudio

Para aislar y cuantificar el efecto de las salvaguardias en la economía es necesario usar métodos econométricos. Primero, para hallar el efecto de las salvaguardias sobre las importaciones de bienes de capital se estimó un modelo estándar de los determinantes de las importaciones. Segundo, para determinar cómo afecta lo anterior a la producción, se estimó el efecto promedio que tienen las importaciones de bienes de capital sobre la producción a partir de una regresión del VAB no petrolero sobre importaciones de bienes de capital. Usando los resultados de estos dos modelos se pudo calcular el efecto directo de las salvaguardias en la producción no petrolera del país.

Los resultados son contundentes. Los modelos econométricos utilizados demuestran que la implementación de las salvaguardias tuvo un efecto recesivo. En el caso de las importaciones de bienes de capital, importantes para la producción nacional, el impacto fue una contracción de alrededor del 22%. Eso implicó una pérdida en la producción no petrolera de alrededor del 0.8%.

En términos agregados, durante todo el periodo de vigencia de las salvaguardias se dejaron de producir $725 millones al año. Es decir que en total el país perdió $1,450 millones en producción en dos años. Pero eso no fue todo. En ese mismo periodo, el país atravesaba una etapa de recesión económica que se profundizó con la implementación de las sobretasas.

Los resultados confirman las advertencias emitidas desde el inicio por la Cámara de Comercio de Guayaquil: las restricciones comerciales no le hacen bien a la economía. Queda demostrado que ese tipo de medidas, aunque pueden ser rentables para el Gobierno, son nocivas para la economía porque encarece costos de producción, destruye empleos, merma el poder adquisitivo y reduce el bienestar de los consumidores.

No podemos permitirnos más errores en la política económica del país. Anhelamos que estudios como estos generen discusión a nivel nacional para evitar que medidas restrictivas como las salvaguardias se repitan en el futuro. El potencial productivo de la economía y la generación de empleo en el país debe estar por encima de los intereses recaudatorios.
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Nota del Autor: Este artículo es un resumen del estudio económico realizado por el Departamento de Investigación y Proyectos de la Cámara de Comercio de Guayaquil en enero 2018. Disponible en http://bit.ly/EstudioSalvaguardiasCCG.

*Dirigido por Francisco Briones R.